Costa Brava

La Costa Brava es un destino con playas y calas espectaculares, muchas de ellas poco conocidas pero con una belleza impresionante. Aquí tienes información sobre cada una de las que mencionaste:

Platja del Golfet (Calella de Palafrugell)

Es una cala pequeña y aislada, rodeada de acantilados rojizos y pinos. Sus aguas son cristalinas y el entorno es totalmente natural, ya que está dentro del Parque Natural de Cap Roig. Se puede acceder a pie desde Calella de Palafrugell a través del Camino de Ronda. Es ideal para quienes buscan tranquilidad y paisajes espectaculares.

 

Cadaqués

Más que una playa en sí, Cadaqués es un pueblo costero con un encanto único, famoso por haber sido el hogar de Salvador Dalí. Sus playas son de arena gruesa o guijarros y tienen aguas cristalinas. Destacan la Cala de Portlligat, donde se encuentra la Casa-Museo de Dalí, y las calas del Cabo de Creus, perfectas para explorar. El ambiente es bohemio y artístico, con calles estrechas y casas blancas junto al mar.

Begur

Este pueblo medieval es famoso por sus playas y calas paradisíacas. Algunas de las más conocidas son Aiguablava, Sa Tuna, Sa Riera y Aigua Xelida, cada una con su propio encanto. Begur también destaca por su castillo y sus casas de estilo colonial, lo que le da un aire elegante y bohemio. Es un destino perfecto para combinar playa, senderismo y gastronomía.

Platja Illa Roja (Begur)

Se trata de una de las playas nudistas más famosas de la Costa Brava. Su nombre proviene de la gran roca rojiza que se alza en el mar. La playa es de arena dorada y su acceso no es fácil, pero el esfuerzo vale la pena por su belleza y tranquilidad. Se encuentra en el Camino de Ronda que conecta con la playa de Sa Riera.

Llafranc

Es una de las playas más exclusivas de la Costa Brava, con un paseo marítimo encantador y una bahía protegida de aguas tranquilas. La arena es fina y dorada, y el ambiente es más refinado, con restaurantes y hoteles de calidad. Desde aquí se puede subir al Faro de Sant Sebastià, uno de los mejores miradores de la zona.

Cala d’Aigua Xelida (Tamariu, Begur)

Es una cala pequeña y virgen, rodeada de vegetación y rocas. Sus aguas son cristalinas y el fondo marino es ideal para el snorkel. El acceso es a pie por un sendero que no es largo, pero tiene cierta dificultad. Es un lugar perfecto para quienes buscan un rincón apartado en plena naturaleza.

Platja de Sa Riera (Begur)

Es la playa más grande de Begur y una de las más accesibles. Tiene arena dorada y aguas limpias, con un ambiente más familiar y relajado. Desde aquí se puede seguir el Camino de Ronda para llegar a otras calas cercanas como Illa Roja y Cala del Racó. A pesar de su tamaño, conserva un entorno natural y un paisaje impresionante.

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