Trieste
Trieste… ¿quién lo iba a imaginar? Una ciudad portuaria que, al llegar, parecía tranquila, con ese aire melancólico que tienen las urbes que viven frente al mar. Pero esa calma era solo una fachada, porque bastó adentrarme en sus calles para encontrarme con una vibrante celebración, una fiesta inesperada que parecía envolverlo todo. Trieste, al …