Interrail
90 Días sobre Raíles: El Resumen de mi Interrail de 3 meses por Europa ¿Alguna vez has sentido que el tiempo se detiene mientras el paisaje corre a través de una ventanilla? Después de 3 meses, decenas de fronteras cruzadas y miles de kilómetros de vías férreas, he vuelto a casa. Pero una parte de mí se quedó en los trenes nocturnos de Europa del Este y en los cafés de las capitales nórdicas. Este viaje no fue solo una forma de ver monumentos; fue una inmersión total en la libertad de no tener un destino fijo. Aquí os traigo el resumen de lo que ha sido mi mayor aventura hasta la fecha. 🚂 Las Cifras del Viaje Para los que aman los datos, así se ven tres meses de vida nómada: Duración: 90 días exactos. Países visitados: 23 países. Trenes tomados: 79. Cafés compartidos: Infinitos. 🌍 Mi Itinerario: DeOeste a Este, de Sud a Norte Aunque el plan era “no tener plan”, la ruta fue cobrando vida propia. El Inicio: Empecé en Aix-en-Provence, buscando el aire fresco de los Alpes. El Corazón de Europa: Crucé ciudades imperiales como Praga y Budapest, donde la historia se respira en cada esquina (y donde mejor se aprovecha el pase de Interrail). El Gran Salto: Recorriendo la costa de Turquia y navejando por las islas griegas. 💡Lo que aprendí (y lo que no te cuentan) Si estás pensando en lanzarte a un Interrail de larga duración, aquí van mis “pro-tips” tras 3 meses de experiencia: Menos es más: Al segundo mes, mi mochila pesaba el doble de lo que recordaba. Aprender a viajar ligero es la clave de la felicidad. La magia de la improvisación: Las mejores experiencias no fueron los sitios turísticos, sino ese pueblo perdido donde bajé por error y terminé cenando con locales. La app de Rail Planner es tu Biblia: Pero no te fíes al 100%. Pregunta siempre en la estación; a veces los mejores trenes no aparecen en el mapa. Conclusión: ¿Vale la pena? Rotundamente, sí. Tres meses parecen mucho tiempo, pero Europa es inabarcable. El Interrail no es solo un billete de tren; es la llave a una versión de ti mismo que no conocías: una versión más paciente, más curiosa y, sobre todo, más libre.









