El Gran Final: Despedida de Soltero en Budapest

Mi Interrail de tres meses llegaba a su fin, pero el destino tenía preparado un cierre completamente inesperado. Lo que empezó como una simple reunión con los Pacotilles para celebrar la despedida de soltero de Carles, terminó siendo una auténtica locura.

Todo comenzó con un secuestro express. Sí, así como suena. En medio de un bar, y por no llevar la documentación encima, el novio fue secuestrado y llevado a un lugar XXX. Entre cabaret y una fiesta privada, nos encontramos con la primera sorpresa fuera de control de la noche. Y eso solo era el comienzo.

Con la adrenalina por las nubes, continuamos la fiesta en el mítico Szimpla Kert, uno de los bares en ruinas más emblemáticos de Budapest. Entre luces de neón, grafitis y salas secretas, la noche avanzaba sin frenos. Finalmente, cerramos con broche de oro en el Instant-Fogas Complex, un gigantesco club de varios pisos donde la música y el desenfreno nos arrastraron hasta el amanecer.

Al día siguiente, entre resacas y risas, intentábamos reconstruir los acontecimientos de la noche anterior. Pero no había tiempo para descansar. Nos pusimos el bañador y nos dirigimos a Palatinus Strand Baths, el lugar perfecto para recuperarnos entre piscinas, copas y puro relax bajo el sol.

De vuelta en el Airbnb, nos organizamos para lo que sería la traca final. Volvimos a recorrer los bares más fiesteros de Budapest, repitiendo algunos de los templos de la noche que nos habían marcado el día anterior.

No podía haber imaginado mejor manera de cerrar este gran viaje. Tres meses recorriendo Europa, mil experiencias y, al final, una despedida de soltero épica rodeado de amigos en Budapest, una de las mejores ciudades para la fiesta. Un final perfecto para una aventura inolvidable. 🍻🎉

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