Continentes

Trincomalee

Aventura en Trincomalee, Sri Lanka Día 1: Llegada a Trincomalee Mi aventura en Trincomalee comenzó con la llegada a esta ciudad costera de Sri Lanka. Después de instalarme en un acogedor alojamiento cerca de la playa, me sumergí en la brisa marina y en la atmósfera relajada de la ciudad. Día 2: Playa Uppuveli y Snorkel en Pigeon Island Exploré la hermosa playa de Uppuveli, con su arena dorada y aguas cristalinas. Luego, embarqué en una emocionante excursión de snorkel a Pigeon Island, donde pude admirar la increíble diversidad de vida marina y los coloridos arrecifes de coral. Día 3: Templo Koneswaram y Fuerte Frederick Visité el histórico Templo Koneswaram, ubicado en un promontorio con vistas panorámicas al océano. Luego, exploré el cercano Fuerte Frederick, que ofrece una fascinante mezcla de historia y vistas impresionantes de la ciudad y el puerto. Día 4: Excursión a Nilaveli y Día de Relax en la Playa Realicé una excursión a Nilaveli, otra hermosa playa cerca de Trincomalee. Pasé el día relajándome bajo el sol, disfrutando de la tranquilidad de la playa y sumergiéndome en las aguas serenas del océano Índico. Día 5: Observación de Ballenas en la Bahía de Trincomalee Me uní a una emocionante expedición de observación de ballenas en la Bahía de Trincomalee. Fue una experiencia inolvidable avistar ballenas y delfines en su entorno natural, mientras Toni Luque capturaba la emoción del momento con su cámara. Día 6: Exploración de Hot Springs y Relax en Kanniya Exploré las famosas fuentes termales de Kanniya, conocidas por sus propiedades curativas. Después de sumergirme en las aguas termales, pasé el resto del día explorando los alrededores y disfrutando de la serenidad del lugar. Día 7: Despedida de Trincomalee con una Cena en la Playa Mi última noche la dediqué a despedirme de Trincomalee con una cena en la playa. Reflexioné sobre los días llenos de aventuras, playas idílicas y experiencias culturales únicas que esta ciudad costera me brindó. Trincomalee, con sus playas prístinas, historia rica y oportunidades para aventuras marinas, se convirtió en un destino inolvidable en mi viaje por Sri Lanka. La diversidad de experiencias, desde la exploración cultural hasta la relajación en las playas, hizo que mi aventura en Trincomalee fuera única y enriquecedora.

Colombo

Primer Día en Sri Lanka: Llegada a Colombo y Cambio de Planes por Lluvias Torrenciales Hora del Mediodía: Llegada al Aeropuerto Internacional de Bandaranaike Nuestro primer día en Sri Lanka comenzó con la llegada al Aeropuerto Internacional de Bandaranaike en Colombo. Nos recibió la cálida hospitalidad de Sri Lanka y nos preparamos para una emocionante aventura, a pesar de los cambios de planes debido a las lluvias torrenciales en la India. Tarde: Reorganización del Itinerario y Exploración de Colombo Dada la situación climática en la India, decidimos reorganizar nuestro itinerario y pasar más tiempo en Sri Lanka. Después de discutir las opciones disponibles, decidimos comenzar nuestra exploración por Colombo. Toni Luque capturó los momentos de planificación y las primeras impresiones del cambio de planes. Atardecer: Paseo por el Galle Face Green En la tarde, nos dirigimos al icónico Galle Face Green, un paseo frente al mar en Colombo. A pesar de las nubes, disfrutamos de un hermoso atardecer mientras observábamos a los lugareños y turistas disfrutar de actividades recreativas. Las imágenes de Toni Luque reflejaron la belleza tranquila del lugar. Noche: Cena en el Mercado Nocturno de Colombo Exploramos el vibrante mercado nocturno de Colombo, donde nos sumergimos en la variedad de sabores y aromas de la cocina local. Probamos delicias callejeras y experimentamos la animada atmósfera nocturna de la ciudad. Toni Luque capturó la vitalidad y colorido del mercado. Noche: Descanso y Preparación para la Aventura Después de una cena deliciosa, nos retiramos a nuestro alojamiento para descansar y prepararnos para la emocionante aventura que nos esperaba en Sri Lanka. Reflexionamos sobre los cambios de planes y estábamos emocionados por explorar este hermoso país. Este primer día en Sri Lanka, aunque marcado por cambios de planes, resultó ser una experiencia única. Colombo, con su fusión de lo moderno y lo tradicional, nos recibió con los brazos abiertos, y estábamos ansiosos por descubrir más de la belleza y la cultura de Sri Lanka en los días siguientes. Aterrizamos en Colombo desde Chennai (India). Donde tambien podriamos viajar a las Maldivas, pero en este caso nos quedamos en Sri Lanka. En el vuelo conocemos a Jose (valenciano) el cual se une al grupo y viajamos durante 10 dias juntos. Recorremos la parte historica de la ciudad: Dutch Hospital (buenos restaurantes y shopping), comemos en el The t-Lounge by Dilmah

Hampi

Nuestra aventura en Hampi, la ciudad histórica de Karnataka, India, comenzó con nuestra llegada a este lugar lleno de espiritualidad y misterio. Después de instalarnos en un alojamiento cercano, nos sumergimos en el ambiente antiguo que envuelve a Hampi, sintiendo que estábamos pisando un lugar donde el tiempo se había detenido. El primer día lo dedicamos a explorar el Grupo de Monumentos de Hampi, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entre las imponentes ruinas, destacaron el Virupaksha Temple, un lugar sagrado lleno de devoción, y los Elephant Stables, que nos transportaron a la grandeza del antiguo imperio Vijayanagara. También visitamos la Queen’s Bath, una estructura que reflejaba el lujo y la sofisticación de la época. La grandiosidad arquitectónica y la atmósfera serena de estos lugares nos dejaron sin palabras. El segundo día lo dedicamos a una excursión a los Templos de Achyutaraya y Hemakuta. Los intrincados relieves y la ubicación estratégica en la colina de Hemakuta nos ofrecieron vistas panorámicas de Hampi que eran simplemente impresionantes. Desde allí, pudimos apreciar la inmensidad del paisaje, con sus templos dispersos y las formaciones rocosas que parecían desafiar la gravedad. Por la tarde, exploramos el Vittala Temple, famoso por su carro de piedra, una obra maestra de la arquitectura que nos dejó maravillados. La devoción palpable en estos templos sagrados y la belleza de sus detalles nos hicieron sentir conectados con la historia y la espiritualidad de este lugar. Nuestra última tarde en Hampi la dedicamos a una puesta de sol a orillas del río Tungabhadra. Fue un momento de reflexión y serenidad, donde recordamos todo lo que habíamos vivido en estos dos días. Hampi, con sus majestuosos templos y ruinas antiguas, se reveló como un tesoro histórico que nos dejó una huella imborrable. La riqueza cultural, la belleza natural y la espiritualidad de este lugar hicieron que nuestra visita fuera una experiencia única e inolvidable.  

Cochin

Mi aventura en Cochin comenzó con la llegada a esta fascinante ciudad portuaria en Kerala, India. Después de instalarme en un hotel acogedor, me sumergí de lleno en la rica mezcla de culturas que define a Cochin. Pasé el día explorando el encantador barrio de Fort Kochi, lleno de historia colonial y cultural. Caminé por sus estrechas calles, admirando las casas coloniales y visitando la icónica Iglesia de San Francisco, uno de los lugares más antiguos de la ciudad. Uno de los momentos más memorables fue ver las famosas redes de pesca chinas en la orilla, que se alzaban majestuosamente contra el fondo del mar. Por la tarde, me adentré en Jew Town, un barrio lleno de tiendas de antigüedades y un ambiente único. Visité la histórica Sinagoga de Paradesi, uno de los lugares de culto más antiguos de la comunidad judía en la India. La arquitectura y la historia del lugar me dejaron fascinado. El día terminó con una cena llena de sabores locales, donde probé platos llenos de especias que despertaron todos mis sentidos. El segundo día comenzó con una experiencia cultural inolvidable: asistí a un espectáculo de Kathakali, una forma de teatro tradicional de Kerala. Las expresiones faciales dramáticas, los movimientos precisos y los coloridos trajes me transportaron a otra época. Fue increíble ver cómo los artistas contaban historias sin palabras, solo con gestos y música. Por la tarde, me embarqué en un relajante crucero por los backwaters de Cochin. Navegar por los serenos canales rodeados de exuberante vegetación fue una experiencia mágica. Observé la vida cotidiana de las personas que viven a lo largo de las orillas: niños jugando, pescadores trabajando y mujeres lavando ropa en el agua. La tranquilidad del paisaje y la conexión con la naturaleza me dejaron completamente relajado. La noche terminó con una cena en la playa, donde disfruté de delicias locales mientras las olas rompían suavemente en la costa. Reflexioné sobre todo lo que había vivido en tan solo dos días: la historia, la cultura, la gastronomía y la belleza natural de Cochin. Fue una experiencia que nunca olvidaré. Cochin, con su encanto histórico, su vibrante escenario cultural y su belleza natural, se convirtió en un destino que cautivó mi corazón. Estos dos días fueron una mezcla perfecta de aventura, relajación y descubrimiento. ¡Una joya en la costa de Kerala que siempre llevaré conmigo! 

Alleppey

Nuestra aventura por las vías fluviales de Alleppey comenzó con el embarque en una encantadora casa flotante. La emoción era palpable mientras nos instalábamos en nuestro hogar flotante para los próximos días. Navegamos por los famosos canales y lagunas de Kerala, disfrutando de la serenidad del agua y la exuberante vegetación que nos rodeaba. Por la tarde, desembarcamos para explorar pequeñas aldeas y plantaciones de palmas. La interacción con los lugareños fue fascinante; nos recibieron con sonrisas y nos mostraron su forma de vida, tan ligada a la naturaleza. Pude capturar con mi cámara la autenticidad de la vida cotidiana, desde pescadores trabajando hasta niños jugando en las orillas. El día terminó con un delicioso almuerzo a bordo, donde disfrutamos de especialidades locales como pescado fresco y curris aromáticos. Al día siguiente, despertamos con la suavidad del sol naciente sobre los backwaters. La casa flotante se deslizaba silenciosamente por las aguas tranquilas, ofreciendo vistas mágicas de la vida en las orillas. Aproveché la oportunidad para capturar la serenidad del amanecer, un momento que parecía detenerse en el tiempo. Por la tarde, experimentamos un atardecer mágico mientras la casa flotante se deslizaba lentamente hacia la caída del sol. Los tonos dorados y rosados del cielo se reflejaban en el agua, creando una escena de ensueño. No pude resistirme a capturar la magia de este momento, que nos dejó sin palabras. Nuestra última noche en la casa flotante fue especial. Disfrutamos de una cena preparada con esmero mientras reflexionábamos sobre la belleza de Alleppey y las experiencias compartidas. Inmortalicé estos momentos de despedida, llenos de gratitud y nostalgia, con mi cámara. El viaje en casa flotante por las vías fluviales de Alleppey fue una experiencia mágica y relajante. No solo documenté visualmente nuestra travesía, sino que también capturé la esencia de la vida en los backwaters de Kerala. Alleppey, a la que muchos todavía llaman por su nombre colonial, Alleppey, es el corazón de los backwaters de Kerala. Aunque el centro de la ciudad puede ser caótico, basta alejarse un poco hacia el oeste, hacia la playa o los canales, para descubrir un mundo de gracia y belleza. Un mundo donde las aldeas, las canoas y las casas flotantes se funden en un paisaje acuático único. Viajamos a Alleppey y alquilamos una casa flotante, pasando un día fantástico recorriendo parajes río adentro, viendo la vida cotidiana de los indios junto al río. Comimos y cenamos de lo mejor, disfrutando de la gastronomía local mientras descansábamos bajo las nubes del monzón. Fue una experiencia que nos conectó profundamente con la naturaleza y la cultura de Kerala, y que nunca olvidaré.

Varkala

Nuestra aventura en Kerala comenzó con la llegada a Thiruvananthapuram. Después de aterrizar, decidimos usar Uber para movernos, una mezcla perfecta de modernidad y tradición que nos permitió adentrarnos en el ritmo de esta región tan especial. Fue en Kerala donde conocí a Mallika, una joven india que, con solo 18 años, se había mudado a Atlanta (EEUU) para comenzar una nueva vida. Allí se formó en la universidad y vivió todo lo que uno pueda imaginar de la vida universitaria. Después, regresó a India para formarse en el mundo del yoga, justamente en Varkala, un lugar conocido por su calidad y precios asequibles. Con Mallika como nuestra guía, el segundo día fue mágico. Recorrimos los vibrantes mercados locales y los impresionantes sitios históricos de Thiruvananthapuram. Mallika nos contaba historias fascinantes sobre la cultura, la historia y la vida cotidiana de Kerala con una pasión que hacía que cada lugar cobrara vida. Su conocimiento y su energía nos hicieron sentir como si estuviéramos descubriendo Kerala a través de los ojos de alguien que lo amaba profundamente. Al día siguiente de conocerla, Mallika nos llevó a la playa para una clase de yoga. Fue una experiencia increíble, con el sonido del mar de fondo y las enseñanzas de Mallika, que nos explicó un poco más sobre su vida y la cultura de India. Nos hicimos muy buenos amigos desde el principio, y desde ese primer día estuvimos juntos hasta Goa, viajando más de 10 días de sur a norte. El tercer día partimos hacia Alappuzha para vivir la experiencia de los famosos backwaters de Kerala. Navegamos en una casa flotante a través de los pintorescos canales mientras Mallika nos compartía historias sobre la vida en las aldeas ribereñas. Fue un día inolvidable, lleno de conexiones culturales y la belleza serena de los backwaters. Mallika no solo era nuestra guía, sino también una amiga que nos hacía reír y reflexionar con sus anécdotas. Después de nuestra aventura en Alappuzha, nos dirigimos a Varkala, un lugar que combina espiritualidad y relajación. El hermoso litoral de Varkala, con sus acantilados impresionantes, es un lugar sagrado hindú y también un destino popular para mochileros. Nos alojamos en el InDa Hotel, justo al lado de Varkala Beach, donde disfrutamos de los diversos restaurantes turísticos a lo largo del paseo marítimo sobre el acantilado. La primera noche, mientras cenábamos, conocimos a Mallika. ¡Qué mujer tan increíble! Tenía tantas historias que contar y una energía contagiosa. Rápidamente se convirtió en una amiga cercana, y sus relatos nos hicieron apreciar aún más la riqueza de Kerala. Fueron tres días llenos de descubrimientos, risas y momentos inolvidables, gracias a Mallika y a la magia de Kerala.

Mumbai

El 5 de agosto de 2018, nuestra aventura comenzó. Toni Luque y yo tomamos un avión con destino a Dubai y luego a Mumbai. Desde el momento en que aterrizamos, sentimos que estábamos entrando en un mundo completamente distinto al que conocíamos en Occidente. El aeropuerto de Mumbai fue nuestra primera inmersión en esta nueva realidad. Pasamos varios controles de seguridad, y en la aduana nos ficharon los cuatro dedos de ambas manos, excepto los pulgares, además de tomarnos una fotografía con la cara descubierta, incluyendo las gafas. Fue un proceso meticuloso que nos hizo darnos cuenta de lo estricto que es el sistema de seguridad en India. Una vez que pasamos todos los controles con nuestras pertenencias, nos dirigimos a cambiar divisa. Cambiamos algo de dinero en el aeropuerto, pero enseguida nos dimos cuenta de que el cambio no era muy favorable. Aún así, decidimos cambiar solo lo necesario para sobrevivir los primeros días. Más tarde, en la ciudad, encontramos casas de cambio con tasas mucho mejores. También compramos una tarjeta SIM local para tener internet y un número de teléfono indio. Esto es algo que siempre hago cuando viajo a otros países, ya que me permite moverme con más libertad y estar conectado en todo momento. Al salir del aeropuerto, nos dirigimos a la zona de taxis. Habíamos pensado en usar Uber, ya que es el medio de transporte que más nos recomendaron para movernos por la ciudad. Tenía mi cuenta vinculada a una tarjeta de crédito, así que pensé que no habría problema. Sin embargo, en Mumbai nos encontramos con que Uber solo aceptaba pago en efectivo. Esto fue una sorpresa, pero afortunadamente teníamos algo de dinero local. Nos subimos al coche y comenzamos nuestro viaje hacia el corazón de la ciudad. Mientras nos adentrábamos en Mumbai, el contraste cultural nos golpeó de lleno. Por un lado, veíamos impresionantes rascacielos y edificios modernos, y por el otro, chabolas y barrios marginales que se extendían a lo largo de las carreteras. Era una imagen impactante, un recordatorio de las profundas desigualdades que existen en esta ciudad. El tráfico era caótico, con coches, motos, tuk-tuks y peatones compitiendo por el espacio en las calles. Los sonidos de los cláxones y los olores de la ciudad creaban una atmósfera vibrante y abrumadora al mismo tiempo. Finalmente, llegamos a nuestro destino: un Airbnb que habíamos reservado en un hotel detrás del famoso Taj Mahal Palace, uno de los hoteles más lujosos de la ciudad. La ubicación era perfecta, cerca de muchos puntos de interés y con una vista impresionante. Después de instalarnos, salimos a explorar los alrededores. Caminamos por las calles, observando la vida cotidiana de la gente local. Los puestos callejeros, los vendedores ambulantes y los colores de los saris de las mujeres nos sumergieron aún más en la cultura india. Esa primera noche, cenamos en un pequeño restaurante local, probando platos tradicionales como el curry y el naan. Fue una experiencia deliciosa, aunque picante para nuestro paladar occidental. Después de comer, regresamos a nuestro alojamiento, agotados pero emocionados por todo lo que habíamos vivido en solo un día. Sabíamos que esta aventura en Mumbai apenas comenzaba, y estábamos ansiosos por descubrir más de esta fascinante ciudad.

O Cebreiro -Triacastela

Nos despertamos y coronamos O Cebreiro. Se nota que ya llegamos al tramo final del camino donde los turistas venidos de todos lugares del mundo llegan caminando o en buses a O Cebreiro. De aquí en adelante vamos a cruzarnos con muchísimos peregrinos nuevos que realizan la última etapa del camino francés, la esencia de los peregrinos que ya llevan en sus espaldas más de 600km se mezcla con los peregrinos que solo tienen unos pocos días para disfrutar del paraje del camino. El disfrute de los pueblos ganaderos y sus caminos rurales es una delicatessen que nos para esta etapa del camino, rodeando las cimas de los montes donde se puede ver un magnífico paisaje del interior de Galicia.

Villafranca del Bierzo – Laguna

Última etapa del camino por Castilla que pasa por tierras leonesas donde el gallego comienza acentuase sin aún haber llegado a Galicia. El chorizo picante, el fantástico vino del Bierzo y su famoso plato Botillo del Bierzo son parte de la gastronomía de la zona, cosa que probamos sin fin alguno, nos hinchamos a comer y a beber como prácticamente todos los días del camino. Ahora entiendo cuando dicen q se engorda mas q se adelgaza en el camino, normal con lo bien q se come y se bebe hehehehe, aún q camines una media de 25km al día. Gran hospedaje en dos albergues muy buenos: Albergue Leo o donde dormí yo, Albergue de la piedra donde me contaron la gran historia de amor y sacrificio que tuvieron los dueños Livia y Unai desde 2008 donde dejaron Madrid y decidieron irse a vivir a Villafranca del Bierzo. Hace 10 que esta pareja decidieron invertir todo su dinero en este albergue aún por construir. Mucho trabajo les llevo los primeros años hasta conseguir su negocio, piedra por piedra cada parte de este albergue fue construido por los mismos dueños y conseguir así un lugar magnífico donde poder descansar y recuperar para la siguiente etapa. Os envío un abrazo desde mi blog por explicarme vuestra bonita historia, espero y deseo que todo el amor dedicado en vuestro albergue os traiga muy buenos recuerdos de los peregrinos que vaya pasando por vuestro lugar. Continuamos el trayecto dirección a la frontera con Galicia (O Cebreiro), donde esta vez dormiremos en el pueblo anterior (Laguna) antes d coronar cima. Me cruzo en el camino con dos majisimas italianas (Silvia y Michela) las cuales las volveré a ver durante varios días hasta el final del camino, muy divertida ellas dos ajuntándose con un grupo de españoles. Acabamos el día con un grupo de ciclistas vascos cenando y bebiendo hasta reventar. Donde la espera de uno de ellos que eligió el camino de carretera era más larga de lo esperado, ya que los otros dos ciclistas decidieron tomar la valentía decisión de subir la montaña por el camino d tierra de bastante dificultad pero más corta.

Castrojeriz – Carrión de los Condes

El itinerario Km 0. Boadilla del Camino (Albergues. Bar) Tras un último repaso a las filigranas decorativas del rollo jurisdiccional y al templo de Nuestra Señora de la Asunción, que exhibe, por cierto, una interesante pila bautismal, salimos de Boadilla del Camino por la calle Mayor para tomar un camino que, en breve y tras las últimas naves de la localidad, gira a la izquierda y avanza al encuentro del Canal de Castilla. Esta obra de ingeniería fue concebida por el Marqués de la Ensenada (1702 – 1781), estadista y político ilustrado. La finalidad de la red fluvial de canales, construida entre 1753 y 1849, era la de transportar el cereal castellano hasta el Cantábrico por medio de barcazas tiradas por bestias de tiro. Funcionó hasta que la implantación y la regularidad del ferrocarril lo dejó en desuso en 1959. Desde entonces conduce el riego y abastece a las poblaciones ribereñas (Km 1,8). Nuestro camino sigue en paralelo al Canal durante más de tres kilómetros y llega hasta un conjunto de esclusas que en este punto permitían a las barcas salvar un desnivel de más de catorce metros (Km 5). Cruzamos al otro lado del Canal y entramos en el casco urbano de Frómista. En el centro se encuentra un punto de información turística y la valiosa iglesia románica de San Martín que merece una visita y, como no, unas fotos. Parece una maqueta, tal es la perfección de su escala y sus formas. Se construyó en el siglo XI gracias al patrocinio de Doña Mayor de Castilla y está formada por tres naves, 46 capiteles, una cúpula octogonal y dos torres cilíndricas que miran hacia occidente. Km 5,7. Frómista (Todos los Servicios) Después de esta licencia artística retomamos el itinerario anterior y nos dirigimos hacia la P-980 en dirección a Carrión de los Condes. Hay que sortear un par de rotondas, colocadas entre el puente sobre la autovía A-67, para tomar un nada reconfortante andadero que circula en paralelo a la carretera. Mojones jacobeos, alineados matemáticamente de dos en dos; el rápido rodar de los coches y de nuestros compañeros “bicigrinos” y la planicie sembrada que parece no tener fin son los únicos elementos de distracción en todo el tramo. La primera localidad en salir a nuestro encuentro es Población de Campos. Km 9,2. Población de Campos (Albergue. Centro de Turismo Rural. Bar. Tienda) A la salida, antes de cruzar el río Ucieza, los que quieran pueden tomar la variante alternativa que discurre por Villovieco y que termina enlazando con el camino oficial. Los demás, tras pasar el río, retoman el monótono andadero hasta la siguiente localidad de Campos. Km 12,6. Revenga de Campos (Bar) Cruzamos Revenga por la carretera, que coincide con la calle General Amor, y pasamos junto a la iglesia de San Lorenzo, que asoma su torre conquistada por los nidos de cigüeña. A la salida aguarda e nuevo el andadero, que nos acerca hasta la cercana Villarmentero de Campos. Km 14,7. Villarmentero de Campos (Albergue. Centro de Turismo Rural. Bar) Pequeña población con un bar a la entrada y un área de descanso a la salida y a la sombra de unos pinos piñoneros. A modo de tiralíneas continuamos hasta Villalcázar de Sirga, localidad que se cruza por un lateral pero que merece una detenida visita (Km 18,8). Km 18,8. Villalcázar de Sirga (Albergue. Hostal. Bar. Tienda. Centro de Interpretación de los Palomares) En la plaza se alza la gran iglesia templaria de Santa María la Blanca, construida a finales del XII en transición del románico al gótico. No hay que irse sin echar un vistazo a la portada sur, que presenta un Pantocrátor rodeado de los Evangelistas y Apóstoles sobre un arco apuntado de ricas arquivoltas. El que pernocte en Villalcázar (quien haya partido de San Nicolás de Puente Fitero o Itero de la Vega ya habrá realizado 27 kilómetros) podrá apreciar como las últimas luces del día tiñen la iglesia de color oro. Abandonamos Villalcázar de Sirga para retomar nuestro querido andadero. En este tramo final rompe la horizontal con alguna que otra cuesta sin importancia. No hay sorpresas hasta Carrión de los Condes, final de etapa. A orillas del río Carrión, en tiempos fue ciudad amurallada y estructurada en dos barrios divididos. Como en el siglo XII, diversos albergues, tiendas de todo tipo e iglesias, como la de Santa María del Camino y la de Santiago – cuya figura del Pantócrator ya se ha convertido en icono – acompañan el paso del peregrino por Carrión. Km 24,6. Carrión de los Condes (Todos los Servicios) Etapa de caminata a lo largo de la profunda Castilla donde hay dos caminos a escoger, la del camino del interior o la q va junto al asfalto. Escogemos los dos y intercambiando el camino durante el trayecto. Al llegar nos aposentamos albergue Espíritu Santo (muy buen lugar para dormir en camas bajas sin literas) y cenamos comida italiana en albergue Santa Maria. Las monjas de este lugar nos cantaron canciones, también algún peregrino nos recitó canciones d su país.

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